domingo, 12 de diciembre de 2010

...

Yo no tengo la piel tan clara, ni las mejillas tan sonrosada, ni los labios brillantes y carnosos, tampoco tengo las pestañas largas ni rizadas...
Yo no soy así, sólo es un disfraz que uso delante de ti, enfrente de la vida, para esconderme, para no llorar, para sentirme una inútil, para odiarme cada vez que me disfrazo, para mentirme, para sentirme esa que me gustaría ser pero ni tan solo me parezco.. De pronto soy como una de esas muñecas de plástico que se venden en las tiendas para niños
¡ay! me pica la piel, no te rasques o dejarás de estar así, y cuidado como una lágrima brote de ti, estropearía tus ojos....
.... y por favor, no te olvides de sonreir....

domingo, 14 de noviembre de 2010

Quiero que mis manos tengan fuerza para dar.

Quiero pasear por la playa descalzos y de la mano, hablando sintiendo la brisa y que de pronto nos tiremos al agua a hacer el idiota y comernos a besos sin parar.
Quiero pasar noches en vela invadidos por la emoción de estar juntos, sin sentir nada de sueño, tirados en la cama mirando al techo y yo apoya en tu cuerpo mientras me abrazas, con algún cd de música que vuelva a sonar una vez y otra vez hasta que nos demos cuenta que se ha hecho de día y hacer el amor mientras el sol está saliendo.
Quiero sentir ternura cuando te vea de espaldas esperándome sentado en algún bordillo o cuando tu me veas a mí de leos haciendo formas con las manos o entreteniendome con cualquier pequeña cosa que vea a mi alrededor.
Me gustaría que fueramos abrigados hasta las cejas, con guantes, gorrito, bufanda, casi sin verno, ir muy agarraditos por el frío, riéndonos de cualquier cosa, mirando la calle vacía, llegar a casa y estar empapados quitarnos la ropa y mientras yo lleno la bañera que tu hagas un chocolate calentito en una taza muy grande para los dos.
Que cualquier dia menos esperado llames a mi puerta y yo vaya corriendo en calcetines, imaginando que eres tu el que ha llamado aunque sea poco probable, pero abrir la puerta y verte con un ramo de flores solo para mi, que agarre el ramo, lo aparte de ti y me lance a besarte.
Poner en un árbol nuestros nombres con una navaja y al lado una cara sonriente.
Quiero que nos enfademos y salir a buscarte debajo de la lluvia y cuando me abras la puerta y me veas empapada solo me perdones y me abraces.
Quiero escribir poesía pensando en ti y en mi, y que adornes mi alma con tu música o tu voz, quiero que cojas flores y las pongas en mi pelo mientras me besas la mejilla.
Quiero que nos escapemos y solo llevemos algo de ropa y comida, quiero visitar muchos sitios, hacer muchas fotos, hacer un album...
Quiero que cuando estemos rodeados de gente me hagas un gesto y sepa lo que estas pensando y me ria disimuladamente y tu me sonrias.
Quiero levantarme una mañana de domingo muy temprano y desayunar mientras vemos dibujos animados; quiero que nos divirtamos cuando estemos con amigos, y que tu y yo seamos amigos tambien en ese momento, sin dejar de amarnos ni un instante..
Quiero que nos inventemos historias juntos cuando no sepamos de que hablar.
Quiero enseñarte lo que aprendo y aprender de lo que tu tienes que enseñarme.
Quiero que el dia a dia este plagado de cosas por hacer juntos y felicidad, y que cada dia contigo sea un regalo.
Quiero que cuando este triste me traigas algo que decore la habitacion, una flor, una piedra con una forma curiosa, chistes estupidos y juegos de niños antes de dormir, y quiero que cuando seas tu el que esta triste y salgas de casa te organice un juego increible en el que tienes que seguir las pistas para conseguir el tesoro y de tanta emocion se te olvide que estabas trste, y te levante al dia siguiente sabiendo que estoy en la cocina preparando el desayuno y vengas por detras y me abraces.
Quiero que nos sentemos en la ventana a echar bao y hacer dibujitos.
Quiero llegar tarde a casa y extresada y verte con un dental cocinando algo rico, y cuando me eche a llorar digas algo que sea imposible no reirse y yo intente aguantarme la risa porque quiera seguir recibiendo mimitos pero al final se me escape una carcajada, aunque este enfadada con el mundo.
Quiero que organicemos escapadas y apuntarlo todo en una libreta, y mientras me dices lo que tenemos que llevar hacer dibujitos en todos los margenes.
Quiero llevar un vestido y que te quedes mirandome como si fuera la primera vez.
Quiero dejarte mensajes cada mañana en la puerta del frigorifico.
Quiero salir contigo en bici y enfurruñarme porque vas muy deprisa y a mi me da miedo, y te escuche reir de lejos y me moleste mas y tu te rias mas. Quiero ir en patines de la mano y que nos caigamos encima del otro.
Quiero que me digas cosas bonitas y ponerme colorada.
Quiero que tengas paciencia porque a veces voy despacito y no puedo seguir tu ritmo.
Quiero que salgamos a bailar.
Quiero que vayamos a ver peliculas y despues nos inventmos como podia haber terminado.
Quiero que llenes botecitos con golosinas y caramelos de colores.
Quiero que llores y te hagas pequeñito mientras te cuido y te sientes protegido.
Quiero que me cuentes historias de princesas y de amor.
Quiero quererte como se quiere por primera vez.
Quiero sentir paz.

viernes, 22 de octubre de 2010

Sin camino.

Caminante no hay camino, eso escribió un día Antonio Machado, caminante, no hay camino, se hace el camino al andar.
Y tus pasos deciden uno o otro lugar, las imágenes van quedando atrás, pasa el tiempo y tus huellas ya no están
Un día caminé por un bosque mágico, todo era verde, florido, con un gran cielo azul cubierto de nubes blancas con mil formas que imaginar, mil sueños por empezar, iba cantando y mi risa se escuchaba a cientos de kilómetros, me tumbé en la hierba, miraba esas nubes maravillosas que quizá alguien puso ahí para mí, para que yo dejara volar mi mente, un castillo encantado, un caballito de mar... cuentos para contar.
De pronto me paré en medio de mi camino, miro atrás y veo mis pasos, miro a mis pies y sólo veo mi sombra, pero ahí me quedé quieta, sin hacer nada, me senté pensativa, pensaba en el tiempo y en el camino que tenía que andar, y miré a la derecha y a la izquierda y vi esos otros caminos, ahí estaba yo, en medio de cuatro caminos, pero no, pensaba, atrás no puedo volver, ¿atrás? eso sería , volver a andar algo que ya he andado, no tiene mucho sentido ¿verdad? ¿ atrás porqué? Otra vez los miedos del pasado, los errores, los muchos errores, no quiero verlos, no quiero equivocarme otra vez, así somos las personas, una vez y otra vez equivocándonos como idiotas. Y cómo ir hacia atrás, me daba miedo y no sabía porqué pero sentía que lo que debía hacer era ir siempre hacia delante; ahí me quedé, tirada en medio de los cuatro caminos y ¿lo de los lados? No sé, lo desconocido siempre da terror ¿no? Hacia delante ¿por qué? es lo que esperan de mí, es mi papel en esto, el camino que he ido siguiendo toda mi vida, ¿cambiar ahora? Un poco extraño, un poco de miedo, inseguridad y... ¿es lo correcto? ¿que me esperan esos caminos? No sé, ahí me quedé toda la noche, delante, atrás, derecha, izquierda, que difícil decisión.
Tic, toc, tic, toc, pero el tiempo pasa, tengo que decidir, ¿me salgo del camino? ¿me voy por el camino de piedras? ¿sigo recto? ¿miro atrás?
Pero... los caminos de mis lados, los de piedra parecen mágicos, encantados, fantásticos, y las piedras ¿qué hacen ahí? ¿están para que me tropieze? ¿para que me caiga? Y si después quiero seguir en el camino recto, ¿podré volver? Siento como mi respiración se agita, de nuevo me desplomo en el suelo. Veo como se mueven las hojas de los árboles, como metiéndome prisa, "¡¡decide ya!!" ¡Dejadme en paz! grito, sólo se escucha mi agitada respiración, me hecho a llorar, me mata esta puta indecisión, no se ni que es lo que quiero, pero si lo que se espera de mí...
Me acerco a un extremo del camino y veo una flor de color violeta, grande y preciosa, algo bonito por fin, pero me pincha, mi dedo corazón sangra, me llevo el dedo a la boca y pienso "todas las rosas tienen espinas", también todos los caminos tendrán dificultades, porqué no puedo elegir sólo ser yo, quizá no necesito un camino, quizá quiero dar vueltas hasta saberlo y marearme.
En el mar no hay caminos, solo nadas y nadas, y las cosas van sucediendo sin más, pero sin caminos que elegir, sólo agua.
De pronto una niebla muy intensa me susurra "corre, corre, huye", empiezo a correr y correr, pero ahí solo estaba yo ¿huye? ¿de que? ¿de mí? No puedo huir de mi, no puedo salir de mí. Yo quiero vivirlo todo y después decidir cual es el mejor camino, si pudiera fragmentarme, visitaría el camino de atrás, viviría aventuras en los caminos de los lados y en el que tengo enfrente viviría mi vida sin más, la que se me ha asignado, responsabilidades, con un papel determinado, sólo siendo una actriz fracasada de la última obra de teatro que nadie quiere ver.
Tengo sed, tengo frío, tengo hambre y estoy sola, es hora de elegir. ¿Doy vueltas y salgo a correr? Cierro los ojos, doy vueltas y más vueltas cuando los abro... ¡ya no hay caminos! Ya no hay nada, ni piedras, ni hierba, ni niebla, solo una verja, meto los dedos por la valla, y empiezo a gritar y tirar de ella, ya estoy afónica, ya no siento las manos. Y me deslizo de nuevo hasta el suelo, ahora no es verde ni confortable, es duro y frío.
No puedo salir de esta prisión, he visto árboles brotar a mi alrededor, ya medirá dos metros o más, no veo el final de muchos, muchos que ya han dejado oculto este calabozo en el que estoy, mi voz ya no se oye, mis manos no se mueven, mi alma ya está oscura, y mi piel ha desaparecido. Sólo me queda el hueso y esta jaula de locos en la que me desperté por última vez.
Caminante, son tus huellas el camino y nada más.

martes, 28 de septiembre de 2010

A todos esos pequeños...

Vida que aún no ve la luz y ya se oculta en el mundo de las sombras, el mundo de los escalofríos.
Manos que buscan los latidos, besos y caricias que solo nacen en la mente, risas que solo escuchas en los sueños.
Mi ángel se fue, se marchó, y antes de conocerle no pude ni despedirme.
Quizá fue el destino o dios o sólo el momento y el lugar o simplemente el azar.
Una flor se marchita mientras brota otra.
Y volaste por mi mente mil veces y mis manos llegaron a tocarte, imaginando como sería tu cara, tu risa, tu enfado, tu llanto, tus pasos, tu mirada, tu tacto...
Supongo que eras del mar, de la tierra, tenias que irte para ser una luz en el cielo, iluminando los pasos.
Mis lágrimas caen hasta romper el suelo.
Es posible, probable que esto tuviera que pasar.
¿Quien decide si se vive o se muere? ¿si se nace o no?
¿Quien maneja los hilos de la realidad?
Ahora sólo se oye tu silencio y quedas en los corazones y en las mentes.
Vivirás en mis cuentos, en la magia, en las flores y en las hadas.


Yo siempre estaré cuidándote.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

3:33

El amor, sinónimo de fracaso, de lucha, de golpes... de desacuerdos, gritos, desprecios, dolor.
Si el amor es un juego he perdido la partida muchas veces, me aburre perder, me cansa sentir y querer. El tiempo va apagando la risa, la alegría, esos días sin fin de miradas intensas...
Es la hora del silencio, de los besos a oscuras, de dormir.
Duele verte y no verte tan lejos y tan cerca y nos cruzamos sin mirarnos, cada vez más distancia, cada vez más vacío, cada vez más polvo en medio del caos.
Corazones destrozados que olvidaron la luz de la luna y la escondieron en un frasco.
Ya no hay lágrimas que me hagan volver a ser yo otra vez,
sin rastro de mi.
Miento cuando digo que quiero querer, odio querer que me quieran y acabar queriendo por necesitar querer.
Mis huesos, hechos cal, podridos, como mi alma negra, cruel y despiadada.
A las 3:33 me despierto cada noche sudando, otra vez esas pesadillas, en este cuarto oscuro, estoy rodeada, envenenada por mi propio miedo que me muerde hasta sangrar.
Se esfuma la hermosura que creía poder ver .
Y vuelven los fantasmas a quedarme muda, a sacarme los ojos frente al espejo.
La lluvia ya ahogó a los árboles.
Apenas la muerte trata con este despojo hecho mal sueño.
Sólo sientes frio al tocarme, puedo pedir que me esperes, que esperes a que la sangre resbale de mi brazo, esa sangre oscura que a la vez que pervierte, intoxica.
Aprieta mi piel en quiebra que siento lástima de mí y quiero olvidar.
Ya no amo ni los instantes de ignorancia antes de levantarme de la cama, y me despierto de un brinco por el temor del nuevo día y me tiembla la mano cuando la apoyo en el colchón, miro lo que soy y no quiero ser mas que la nada, pero... ¿que soy? Soy tiempo que se pierde, ilusiones que matan, caricias que corrompen...
Llevame allí, donde las nubes sean blancas y podamos jugar a imaginar...

sábado, 5 de junio de 2010

Fenecer

La soledad me golpea de nuevo como un fuerte impulso hacia atrás en el pecho que me corta la respiración.
Difícil resulta a mi entendimiento esta soledad que atropella, tan rodeada de gente, a este cuerpo débil, este alma marchita.
Ruido atronador de gritos, que no es más que el silencio de mi primavera, todo oscurece, enmudece, sólo el latido violento que recorre mis venas, el que ya escuece.
Arena entre mis dedos, dulce sensación de tacto que termina en un instante y se aleja de estas manos temblorosas por el miedo.
Gélido aliento llega a mi boca, un beso se extingue antes de emerger...

lunes, 3 de mayo de 2010

Prosa

En algún momento me desperté, dejé de soñar bobadas, dejé de ser una princesa... Para ser una mas, una del montón. No sé cuando fue ni como paso.
Ya no soy princesa de nada, ya no soy sonrisas ni emociones, ya sólo soy el reflejo lejano y polvoriento de como me sentí alguna vez.... De cuando bajaba los párpados y veía todas las flores de ese jardín idílico.
Ahora cuando veo mi destello en ese espejo, permanezco inmovil viendo esa que no soy yo o eso me quiero creer, sueños utópicos, sueños equivocados que no son para mi...
Ilusiones vencidas por el paso del tiempo, desengañada por el trotar de la ciudad y de las gentes, haciendo amistad con el suicida, con la piel trasparente del espejo, con el puñal retorcido de mi pecho.
Qué queda ahora sino el grito atronador de que fue el pasado, lo que es el futuro y lo que será algún presente...
El día que yo espero no llegará jamás....
LLamalo melancolía, pero echo de menos esa noche que nunca pasará, añoro las tardes en las que no te conozco, pienso cada día esa mañana resplandeciente, esa en la que jamás me despertaré.
Recuerdo ser una princesa en un cuento....

viernes, 23 de abril de 2010

Reflexión

Todos necesitamos permanecer un instante en silencio, intentando escuchar esa vocecita que tenemos dentro y a la cual no hacemos caso ni escuchamos tan amenudo como debieramos. Quizá si nos aprendieramos a conocer y a escuchar dariamos con la fuente de la felicidad.
Preguntarse quién es uno, porque actuamos como lo hacemos, si sigo mis propios consejos, soy feliz conmigo mismo, como trato a los demas...
Con solo un instante de silencio puedes resolver todas tus dudas.
Cuando seas viejecito y de pronto un día, mirando a la calle todo se quede mudo, tendrás dos opciones, sonreir por todo lo vivido, por todas esas personas que dejaste atrás pero los cuales te hiciero crecer un poquito, te sentirás satisfecho por tu vida, por como trataste a los demás y el respeto que te tuviste a ti mismo y una lágrima recorrera tu mejilla mientrás sonries y cierras los ojos para volver a ver ese rostro tan bonito que recuerdas de tu juventud; la otra opción es sentir pena, lastima de ti mismo, por saber que solo as creado el caos a tu alrededor, hiriendo a las personas que una vez te quisieron y atormentando a los seres que te daban la espalda, sentirte solo y desgraciado, esperando que el sueño de morfeo te lleve cuanto antes, y sentiras que toda tu vida no ha merecido la pena, te odiaras por todo eso desperdiciado. Ahora partes de cero, ¿qué opción eliges?

sueños renovados

Me desconozco delante de un espejo roto
caigo al abismo de mi propia incomprensión,
doy vueltas en la cama buscando la solución.
Mi corazón rompe a llorar sobre el colchón,
las costuras de mi piel en las sábanas del edredón,
engancho mis ojos al techo de mi habitación.

De pronto apareces, y me meces, me creces, me enloqueces.
Haces que quiera pasar las horas en tu pecho,
sobre nuestro lecho.
Tú la luz, en mis ojos amaneces
adoro que te despereces.
Sentir la ternura que desprendes
lo que me regalas bajo el cielo que oscurece.
Cierro los ojos, siento que desvaneces,
me besas, apareces.