sábado, 7 de julio de 2012
¿Donde está?
A medida que me hago mayor me pregunto, ¿Dónde está el amor? Allí fuera la gente ya no sonríe, no veo a niños jugar por las calles, están encerrados en sus casas, aprendiendo a crecer en un mundo sin amor y sin libertad.
Vivimos asustados, por las noticias que salen en la prensa, violaciones, agresiones, asesinatos, desapariciones… parece que ya no existe ni la compasión. Traumatizados por los llantos y las caras amargadas. Rodeados de terroristas, terroristas que atentan contra si mismos, utilizando el egoísmo, los engaños, la discriminación.
El egoísmo y el odio son el plato preferido de una sociedad que se asfixia en si misma, se estrangula con la cuerda de la indiferencia al otro. Y todos rogamos al infinito un poco de felicidad.
La sangre mancha tu cara y ni tan solo humedece tus ojos, tener un buen sueldo, una buena casa, mucho dinero, amontonar mucha mierda… ¿Cuál es el precio? vivir escondido, escondido de tu pareja, de tu familia, de ti mismo, escondido de tu propia furia.
Lucha por controlar tu mente, sabes que hay algo más, algo que quieres tener, algo que quieres dar y lo ves en tus sueños. Mira a los demás, solo un segundo ¿es lo que quieres? No pases indiferente.
El amor es fuerte y ganó muchas veces, controla tu espíritu y gana otra vez.
Yo, desde que crecí, veo mucho rencor, mucha pobreza, y no está solo en el bolsillo.
El peso del odio que nos rodea se nota en nuestras cabezas. Libera tus pájaros y respira hondo, mira el daño que estamos causando, que estás causando, las heridas en los niños, los golpes en las mujeres, el desprecio al inmigrante, el insulto al homosexual, la ignorancia al que tienes al lado... Mira sus caras. Se nos olvidaron los derechos humanos, se nos olvido nuestra propia moral y nuestros principios.
No se puede olvidar todo el daño. Cada vez la gente es más fría, y yo lo soy con ellos.
Rodeados de injusticias, en un Estado que nos oprime, una sociedad que nos hace esclavos. Y pasamos de hacerlo todo más fácil, quitando las mentiras, no quiero que me mientan y quiero saber donde está la paz, donde está el amor.
Este mundo me hace llorar, no quiero ver más muertos por la televisión, quiero ver madres y padres, parejas, hermanos, amigos… quiero ver respeto.
Quiero no sentir rabia, quiero no sentirme atrapada, quiero no sentirme esclava del dinero. Quero que todo esto deje de comerme, porque no lo acepto y no es lo que quiero.
Soy igual que tu.
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