Un instante de silencio
miércoles, 26 de marzo de 2014
Quiero
Quiero ser la razón por la que sonrías hoy, y siempre.
Quiero que seas la razón por la que sonrió hoy, y siempre.
Quiero verte vivir con pasión.
Quiero que juntos seamos de esas personas pequeñas en un lugar pequeño del mundo que hacen cambiar las cosas.
Quiero que todo lo que pase por nosotros se transforme, convertir los grises y negros en arco iris.
Quiero que nuestros sueños puedan con nuestros miedos.
Quiero ser el pensamiento alegre que te haga volar.
Quiero que entiendas que nacimos para ser felices e imperfectos.
Quiero que seas la razón por la que escribo.
Quiero ser la razón de tu inspiración.
Quiero verte brillar.
domingo, 9 de junio de 2013
Bloc de notas.
¡Cállate! Porque el aire que sale de tu boca ya me habla de tu dolor, me habla de tu enfado.
En tu pestañeo es cuando más clara veo tu triste mirada.
Son esos momentos incomprensibles en los que toco tu corazón,
y es cuando vas más despacio que te siento huir.
sábado, 25 de agosto de 2012
Efímera descripción
Es una pesadilla, la cabeza va a toda velocidad, lo peor es cuando quieres no hacerlo y no hay marcha atrás.
El veneno ya te corre dentro.
Tu quisiste que fuera así, el segundo antes, cuando tus dedos rozan tus labios, quieres fugarte de tu cuerpo.
Te conviertes en la cosita más insignificante del mundo, a nadie le importas lo más mínimo.
Otra vez tu estómago se agita, tus pupilas se encharcan, a tus piernas les dan calambres y no puedes parar.
Los pulmones se hacen cada vez más pequeños y no sientes el aire... El festín de sesos no termina hasta que la garganta arde en ácido.
Sacas tus últimas fuerzas como puedes y te levantas, la saliva llena tu camiseta, las lágrimas rompen en el lavavo,
miras tu cara empapada en rimen y tristeza.
Lo siguiente es un segundo de satisfacción, ese afán de destrucción que no te deja, vuelven los fantasmas del pasado.
Por favor, un poco de Prozac o Benzodiazepina, me sirve algún anestésico que dure unas semanas....
Ataque de ansiedad, falsa paz... nadie nunca sabe como terminan estas cosas.
Lo peor es que sabes que no sirve...
Y, en el último intento de escapar, otra vez al espejo vuelves a culpar.
sábado, 7 de julio de 2012
¿Donde está?
A medida que me hago mayor me pregunto, ¿Dónde está el amor? Allí fuera la gente ya no sonríe, no veo a niños jugar por las calles, están encerrados en sus casas, aprendiendo a crecer en un mundo sin amor y sin libertad.
Vivimos asustados, por las noticias que salen en la prensa, violaciones, agresiones, asesinatos, desapariciones… parece que ya no existe ni la compasión. Traumatizados por los llantos y las caras amargadas. Rodeados de terroristas, terroristas que atentan contra si mismos, utilizando el egoísmo, los engaños, la discriminación.
El egoísmo y el odio son el plato preferido de una sociedad que se asfixia en si misma, se estrangula con la cuerda de la indiferencia al otro. Y todos rogamos al infinito un poco de felicidad.
La sangre mancha tu cara y ni tan solo humedece tus ojos, tener un buen sueldo, una buena casa, mucho dinero, amontonar mucha mierda… ¿Cuál es el precio? vivir escondido, escondido de tu pareja, de tu familia, de ti mismo, escondido de tu propia furia.
Lucha por controlar tu mente, sabes que hay algo más, algo que quieres tener, algo que quieres dar y lo ves en tus sueños. Mira a los demás, solo un segundo ¿es lo que quieres? No pases indiferente.
El amor es fuerte y ganó muchas veces, controla tu espíritu y gana otra vez.
Yo, desde que crecí, veo mucho rencor, mucha pobreza, y no está solo en el bolsillo.
El peso del odio que nos rodea se nota en nuestras cabezas. Libera tus pájaros y respira hondo, mira el daño que estamos causando, que estás causando, las heridas en los niños, los golpes en las mujeres, el desprecio al inmigrante, el insulto al homosexual, la ignorancia al que tienes al lado... Mira sus caras. Se nos olvidaron los derechos humanos, se nos olvido nuestra propia moral y nuestros principios.
No se puede olvidar todo el daño. Cada vez la gente es más fría, y yo lo soy con ellos.
Rodeados de injusticias, en un Estado que nos oprime, una sociedad que nos hace esclavos. Y pasamos de hacerlo todo más fácil, quitando las mentiras, no quiero que me mientan y quiero saber donde está la paz, donde está el amor.
Este mundo me hace llorar, no quiero ver más muertos por la televisión, quiero ver madres y padres, parejas, hermanos, amigos… quiero ver respeto.
Quiero no sentir rabia, quiero no sentirme atrapada, quiero no sentirme esclava del dinero. Quero que todo esto deje de comerme, porque no lo acepto y no es lo que quiero.
Soy igual que tu.
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