lunes, 21 de febrero de 2011

Pesadillas....

Tuve que dejar que las pesadillas me llevasen, lejos, donde no me puedan encontrar, pero grito tu nombre hasta que me duela la garganta, grito tu nombre para que me salves, para que me devuelvas al mundo de los vivos.
Qué paradójico que me vuelvas a empujar a las sombras, a las paredes manchadas de sangre, a abrir mis venas intentando acabar con el veneno.
Y esta noche quedare con él, con el monstruo de los dientes afilados, el que me mira con deseo y no se esconde, desea atravesar mi pecho hasta que deje de sentir mis latidos en sus manos mientras aprieta mi corazón tintado en oscuridad.
Las cuchillas ya han dejado de escocer bajo mi piel, y mis musculos se hacen polvo, sólo me rodea el hueso y las arterias rotas que se apoyan en mi alma.
Ni siquiera puedo escapar, salir a volar, el ave fenix que se alimentaba de mi fenecio, me quedo esperando que renazca de sí mismo, pero no pasa nada...
Y el silencio invade cada poro mientras sigo sentada... si existe un dios porque no vino a buscarme antes de que mi alma se llenara de vació?
Aún tenia un rayo de luz, donde deposite mis esperanzas, pero bajaron las persianas y ya ni las moscas se acercan, el olor a putrefacto es repugnante, y me ahogo en mi propio vomito tirada boca abajo en el suelo.
Ya no tengo el control, con los ojos abiertos, si me miras fijamente puedes saber cuando paran de latir mis órganos, cuando mis lágrimas ni tan solo son dolor... la piel, las uñas, el pelo.. todo está empezando a ser transparente, y siento miedo, ya no veo mi reflejo en el cristal...
Y cada vez queda menos tiempo...