miércoles, 26 de enero de 2011

A través del espejo del baño.

Persiguiendo al conejo blanco hasta la madriguera, como Alicia.
Me hago pequeñita y grande según me vienen y me van las ideas.
Imagínate, caes por la madriguera o a través del espejo y ¡pum! apareces en otro sitio, como atravesar un agujero cola de gusano.
Estás delante de tu ordenador, como cada día, un pestañeo y rodeado de seres extraños, te parece el mundo al revés, no sientes odio ni rencor, no ves malicia....
Las nubes son de diferentes colores, el ambiente huele a golosinas...
y.. ¿eso te parece el mundo al revés?
¿por qué no puede ser ese mundo otro, otro distinto al tuyo sin más?
y tú en vez de alegrarte por haber llegado a parar ahí, te refriegas los ojos una y otra vez llorando, ¡despierta, despierta! te repites una y mil veces.
¿Por qué estoy aquí?
¿Cómo puedo salir?
Pero ¡¡¡¡¡reacciona!!!!!
¿Acaso era mejor lo de antes?
Sal a dar una vuelta, disfruta de tu suerte, todo respira alegría, allí hay por descubrir tesoros extraordinarios.
¿y tú me preguntas el porqué?
Porque no conoces aún lo maravilloso y magnífico de ahí fuera.
¿Y me preguntas cuándo?
Cada noche antes de dormir, cada instante que quieras.
¿Cómo?
Piensa en su tacto, en su olor y en como sabe.



Cuando no brille ninguna estrella en el firmamento.

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