Sólo tengo un momento, un momento para entender el porqué,
para comprender tu comportamiento, para saber cómo eres,
para conocerte;
sólo un instante para tocar tu forma de pensar.
Voy tan adentro, navego tan hondo, tan profundo,
para comprenderte, para justificarte.
Algo es lo que dice mi voz, pero otra es lo que grita mi corazón.
Para ¡atiende! escucha mis latidos.
Mis tristezas van creciendo, saliendo del tallo,
girando según viene y va y me sacude el viento.
Bebe del aceite que suda mi cuerpo,
mis pétalos se mueven suave en el aire,
acariciando mis lágrimas, consolándome, y mi cuerpo respira profundo
para volver a llenar mis ojos de agonía.
En la metamorfosis de mi primavera al salir
de mi envoltura tropecé y la terminación de mi ala
de mariposa se rompió,
vuelo sorda con la mitad de mi cuerpo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario