Mi amigo, mi compañero,
quiero que me des tu calor
temblar esperando a que te acerques
tener tu aliento en mi boca.
Es que adoro cuando
me haces el amor,
pero más aún cuando
te suplico tu sexo con mi voz.
Me regalas poco a poco tu descontrol,
desespero porque estés más adentro.
El tacto de tu pelo entre mis dedos,
en mi bajo vientre tu boca,
mis uñas en tu espalda
y tus manos en mi cuello.
La locura, el éxtasis, los orgasmos,
los gritos, el odio, el reconr,
el dolor, el amor, la amistad....
todo en una batalla cuerpo a cuerpo.
Yo te regalo mi sexo, mis senos,
te regalo mis manos, mis hombros,
mis piernas, mis ojos, mi boca... todo.
Pero a cambio, sé mio.
Nos contamos los secretos,
las palabras son gemidos.
Y cuando llego al éxtasis de los sentidos...
No existe nada.
Regalame un susurro.
Rompe mi caparazón.
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